La saga de Resident Evil


Sebastián Zavala

Asistente de Dirección y Crítico de Cine
Blogger Oficial



Hay dos opiniones prominentes sobre la saga de películas de acción en vivo de ResidentEvil: hay aquellos que simplemente la odian, ya que consideran que no respeta los juegos en lo absoluto, y hay aquellos que la disfrutan por lo que es; una franquicia de blockbusters llenos de acción y de sangre.

Yo me encuentro un poco en el medio. Definitivamente no me gusta el hecho de que no sigan las mismas historias que los juegos, y que releguen a los personajes más importantes de la saga para favorecer a la Alice de Milla Jovovich, pero a la vez puedo admitir que no todo está mal con estas películas. De hecho, hay un par que me parecen decentes, por lo que…

¡Sí! Adivinaron. Aprovechando el estreno de Resident Evil: El Capítulo Final este jueves, es hora de hacer un breve repaso por las películas de Resident Evil: sus aciertos, sus errores garrafales, y todo lo que tienen que saber antes de ir a ver la última entrega de la franquicia. (Estoy seguro que muchos están con los dedos cruzados para que le hagan un reboot más respetuoso hacia los juegos).

Veamos.

Resident Evil (2002)



La primera película de Resident Evil, dirigida por Paul W.S. Anderson y protagonizada por Milla Jovovich, es una adaptación meramente aceptable de un juego muy popular. Considerando que la saga era considerada antes como un referente del terror (título que le fue removido con la salida del quinto y, especialmente, del sexto juego, pero que quiere reclamar con la potencialmente aterradora sétima entrega), la película definitivamente pudo haber manejado más secuencias de horror puro. Sí, hay un par de momentos chocantes (y jumpscares innecesarios) y sangre, pero Resident Evil se siente más con un thriller sobrenatural con un par de referencias a los juegos, dialogo involuntariamente gracioso, y actuaciones decentes, que una producción terrorífica.

Resident Evil: Apocalipsis (2004)



La primera entrega de la saga era fallida pero entretenida. Resident Evil: Apocalipsis, por otro lado, es una película deficiente en casi todo sentido. Es una decepcionante adaptación del videojuego —cada vez menos parecida a la historia que nos ha ido contando Capcom a través de varios títulos memorables—, una terrible película de zombies, y un thriller sin emociones, una cinta de acción sin tensión ni suspenso ni nada. Es de los filmes más vacíos que jamás haya visto, y aunque las películas de Resident Evil que se estrenaron posteriormente tampoco llegan a convencer del todo, al menos no son tan aburridas y deprimentes como esta entrega. No se la recomiendo ni a los fanáticos más acérrimos de Resident Evil.

Resident Evil: La Extinción (2007)



El inconsistente Russel Mulcahy siempre alterna entre dirigir películas Hollywoodenses de gran presupuesto, y producciones… digamos, menores. Se trata, sin embargo, de un director muy cumplidor, por lo que no sorprende que la única cinta de Resident Evil que ha dirigido es de las más decentitas, quizás no tanto como la primera, pero definitivamente superior al resto de secuelas. Esta vez, vemos a los sobrevivientes del desastre de Raccoon City —la Alice de Milla Jovovich, el Carlos Olivera de Oded Fehr, la Claire Redfield de AliLarter, entre otros— cruzando el desierto de Nevada, tratando de llegar a Alaska. Sin embargo, y previsiblemente, se encontrarán con varios desafíos en el camino, incluyendo a un buen número de zombies en una abandonada ciudad de Las Vegas. Hiperactiva, visualmente interesante —la imagen de una Les Vegas cubierta en arena sigue siendo de las más memorables de la saga— llena de acción pero con poca tensión, esta tercera parte logra divertir a pesar de contener menos emociones que la primera cinta.

Pero hey, al menos Anderson y Mulcahy lograron traer de vuelta a Linden Ashby (Johnny Cage en Mortal Kombat) en un rol medio sonso pero significativo. ¡Algo es algo!

Resident Evil: La Resurrección (2010)



En mi opinión, aquí es donde la saga verdaderamente comenzó a volverse insufrible. La mayoría de los fanáticos de los juegos sabemos que las cintas no siguen la trama del juego, y están protagonizadas por un personaje que poco tiene que ver con la fuente de inspiración original. Por alguna razón, Alice es el foco de todo el asunto, y personajes como Claire Redfield o Jill Valentine solo sirven para apoyarla o enfrentarse a ella; es decir, están de secundarios. Pero para lo que no estábamos preparados, era ver un filme en el que la protagonista fuese básicamente una superheroína invencible, capaz de matar decenas de zombies por sí sola, saltando en cámara lenta y vestida de cuero, como tratando de imitar a la trilogía de Matrix 6 ó 7 años muy tarde. La Resurrección es, a falta de una mejor palabra, terrible, no sólo como adaptación de los juegos, si no también como una película común y corriente.

Resident Evil: La Retribución (2012)



Desafortunadamente, La Retribución no hizo mucho por enmendar los errores cometidos por la entrega anterior. Todo de lo que se quejaron tantos los críticos como el público en general de La Resurrección está de vuelta en La Retribución (caray, estos nombres tan similares no hacen más que confundirme): las tomas innecesarias en cámara lenta, los efectos visuales caricaturezcos, los trajes de cuero, las balaceras, los zombies inútiles, y una Alice cada vez más poderosa. El filme desperdicia a personajes de los juegos como Ada Wong o Leon S. Kennedy (¡quien merecía tener más que un cameo glorificado!), y parece contentarse con una trama ridículamente simplista, escenas de acción sin una gota de tensión, y un Wesker que parece salido de la Matrix. Decepcionante.

Resident Evil: El Capítulo Final (2017)



Esta es la última oportunidad de Paul. W.S. Anderson. Su última oportunidad para presentar una película decente de Resident Evil, más parecida a la primera o la tercera. Lamentablemente, a pesar de que quiero ser optimista —después de todo, la idea es que este texto hagan que VAYAN a ver la película, no lo contrario—, los trailers no han hecho mucho por emocionarme: no presentan más que acción, acción y más acción, cuando un filme basada en Resident Evil debería ser más de terror. Pero hey, con suerte todos los cabos sueltos serán cerrados, la historia de Alice por fin llegará a su fin, y obtendremos una confrontación final visualmente espectacular y emocionante entre ella y los villanos.

Después de todo, la saga de Resident Evil está compuesta por blockbusters bulliciosos, sencillos, que no deberían hacer más que entretener. Sabemos que Paul W.S. Anderson es capaz de hacer eso —lo hizo con el primer filme, y con producciones anteriores, como la primera entrega de Mortal Kombat— así que espero que no decepcione con El Capítulo Final. Además, veremos de vuelta al Dr. Alexander Isaacs como villano, interpretado por el siempre subvalorado Iain Glen, de Game of Thrones. ¡Ese hombre es incapaz de dar una actuación mala aunque sea para salvar su vida!

Zombies y balaceras



Sé que la saga tiene sus fans, por lo que si disfrutaron de las películas anteriores, estoy seguro que no serán decepcionados por El Capítulo Final. Lo único que sí quisiera, sin embargo, es que esta última entrega tenga más referencias a los juegos, que aproveche mejor a los personajes que forman parte de la saga de Capcom, y que nos entregue secuencias de acción con más tensión, con más terror. El contexto posapocalíptico tiene potencial —¡ojalá le saquen todo el jugo!

Los dejo con el trailer oficial de Resident Evil: El Capítulo Final. ¡Hasta la próxima semana!





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