La Saga de Alien


Sebastián Zavala

Asistente de Dirección y Crítico de Cine
Blogger Oficial



Existen pocos monstruos o alienígenas tan famosos como el Xenomorfo de la saga de Alien. Mezclando diseños psicosexuales con elementos terroríficos y asquerosos, se trata de una de las criaturas más escalofriantes del mundo del cine, capaz de matar con cualquiera de sus dos bocas, o incluso con su sangre, la cual está hecha de ácido. Las dos primeras películas de la saga, la revolucionaria Alien, de Ridley Scott, y la emocionante Aliens, de James Cameron, son algunas de las historias más respetadas y entretenidas jamás realizadas. Y como deben imaginarse, aprovechan a estos monstruos al máximo.

La saga cayó un poco en declive años después (en un rato lo veremos más a detalle), pero Scott, seguro de que todavía tenía más historias qué contar, decidió regresar a este mundo con Prometeo, una cinta espectacular a nivel visual que, desafortunadamente, dejaba mucho qué desear a nivel de guión. No obstante, parece que quiere corregir un poco de estos con la nueva película que se estrena este jueves. Alien Covenant promete mezclar lo mejor de Prometeo (lo visual, las ideas generales) con los puntos fuertes de filmes previos. ¡Ojalá Scott lo logre!

Por el momento, como para prepararlos para ver Alien Covenant, las presento un breve repaso por la saga de Alien, desde sus inicios, hasta las películas más recientes. ¡Que lo disfruten!

Alien (1979)



La película que lo comenzó todo. Lo interesante de Alien es que, al igual que la primera película de Star Wars de George Lucas, agarró diferentes elementos de películas previas y mezcló distintos géneros para desarrollar algo que se sentía diferente, único. En este caso, lo que hicieron Scott y compañía fue crear una historia tipo mansión embrujada en el espacio, mezclando ciencia ficción con terror y fantasía, todo dentro de un mundo que se sentía real, vivo. Era como ver camioneros espaciales tratando de enfrentar a una amenaza misteriosa, casi invencible (Scott, al igual que Spielberg, entendía que lo mejor era enseñar al monstruo lo menos posible). ¿El resultado? Una de las mejores películas de la historia, un tenso ejercicio de terror y suspenso. Ah, y cómo olvidar a la Ripley de Sigourney Weaver, una de las protagonistas más memorables de la historia, quién incluso mejoraría para la siguiente entrega.

Aliens (1986)



Aliens es una de las pocas secuelas que mantiene el mismo nivel de la primera entrega, desarrollando algo diferente e igual de entretenido, sin hacerle al público sentir que está viendo más de lo mismo. Mientras que la primera película era un ejercicio de terror y tensión, con Aliens el director-escritor James Cameron decidió presentar más acción, más espectáculo y más explosiones. Bajo la dirección de un cineasta menor esto podría resultar en una cinta vacía y tonta, pero felizmente ese no es el caso. Esto se debe a que Cameron también cuidó mucho el factor humano; el personaje de Ripley está mejor desarrollado, su relación con la joven Newt funciona, y el reparto está lleno de personajes secundarios memorables (como Vásquez, o el Hudson del recién fallecido Bill Paxton; QEPD). Alien es una gran película de acción, ciencia ficción y suspenso, y una de las mejores secuelas jamás producidas.

Alien 3 (1992)



Mucho se ha dicho y escritor sobre el desarrollo de Alien 3, una de las producciones millonarias más caóticas y controversiales de la historia. Después de años y años de problemas de preproducción —tanto así que el material promocional inicial de la cinta prometía la llegada de los Xenomorfos al planeta Tierra, cosa que evidentemente nunca se llevó a cabo—, de cambios de guionistas, directores y protagonistas, a fin de cuentas el trabajo de dirigir este film cayó en manos de David Fincher, quien tenía experiencia solo en videos de música, pero que ahora es considerado como uno de los cineastas norteamericanos más talentosos del momento. Desafortunadamente, su primera experiencia como director de largometrajes no fue nada placentera, con el estudio (Fox) cambiando el guión de la película constantemente y tratando de controlar la manera en que trabajaba. ¿El resultado? Una película decepcionante, que deshace muchos de los logros hechos por su predecesora, y que se siente más aburrida que escalofriante. El Assembly Cut es algo mejor, pero no es suficiente como para tornar a Alien 3 más que en un producto tocado y modificado por demasiadas personas que no estaban particularmente interesadas en contar una buena historia. Felizmente Fincher fue capaz de superar esta horrible experiencia. A la franquicia le tomó mucho más tiempo…

Alien: Resurrección (1997)



Joss Whedon es un gran guionista (si no por favor, tómense el tiempo de revisar su filmografía), pero su trabajo en Alien: Resurrección es… cuestionable. Sí, sé que la manera en que fue dirigida la película por el debutante (en Estados Unidos) Jean-Pierre Jeunet no fue la ideal, y que supuestamente manejó un tono totalmente diferente al que Whedon le dio a la historia en el papel, pero el guión igual contiene muchos defectos que ni el más talentoso cineasta hubiera podido haber corregido. Personajes aburridos, una Helen Ripley más robótica que carismática, clones, un patético Alien híbrido, y dialogo absurdo convierten a Alien: Resurrección en una película verdaderamente rara. El estilo visual de Jeunet no hace más que saturar al espectador, y las actuaciones podría ser consideradas como pobres hasta en una obra de teatro escolar. No es ABURRIDA, pero de tensa o escalofriante o siquiera emocionante, no tiene nada. Qué bajo cayó la franquicia en los años noventa…

Alien vs. Depredador (2004)



Paul W.S. Anderson es un director de cuestionable talento. Tiene algunas películas decentes en su filmografía (las subvaloradas Mortal Kombat y Event Horizon, por ejemplo), pero la mayor parte del tiempo se dedica a dirigir estúpidas adaptaciones de videojuegos (la saga de Resident Evil es insufrible, salvo honrosas excepciones) o películas que se supone deberían ser épicas, pero terminan siendo más cursis que otra cosa (Los 3 Mosqueteros, Pompeya). Alien vs. Depredador, sin embargo, no es un desastre absoluto. Sí, los personajes humanos no tienen nada de memorables, y muchas de las secuencias de acción están sobreeditadas, pero considerando lo baja que está la valla en lo que se refiere a películas de “versus”, al menos es entretenida. Ciertamente ver un Alien sacarse la mugre junto a un Depredador despierta al niño entusiasta que tengo adentro. No tiene nada que ver con las dos primeras obras maestras de la saga, pero al menos no insulta la inteligencia de su público. Es ambiciosa y maneja una premisa intrigante; la ejecución deja algo por desear, pero las dos películas anteriores ciertamente son peores.

Aliens vs. Depredador: Requiem (2007)



El peor filme de la saga. Aliens vs. Depredador: Requiem agarró todo lo bueno de la película anterior y lo tiró a la basura. Los personajes humanos son un desastre (odiosos, superficiales), los efectos especiales no tienen nada de especial, y las criaturas son reducidas a cascarones vacíos, sin personalidad. Pero lo peor de Requiem es la manera en que está filmada. Puede que esta sea la película más oscura que jamás se haya producido… ¡y lo digo literalmente! Hay escenas en las que no se ve NADA, como si el director de fotografía hubiese estado enfermo durante el día de rodaje, y los directores simplemente se hubiesen rendido y decidido filmar sin utilizar una sola miserable luz. Esto convierte a las escenas de acción en experiencias totalmente frustrantes, en donde es imposible ver qué, dónde y cómo está pasando todo. Ah, y ni me hablen de la escena del hospital, uno de los conceptos más desatinados que jamás haya visto en una película millonaria. Aliens vs Depredador: Requiem es verdaderamente terrible.

Prometeo (2012)



Después de años de no aportar nada bueno al género, la saga de los venerables Xenomorfos recibieron con brazos abiertos a su creador: Ridley Scott. El resultado es la irregular Prometeo, una película que manera intrigantes conceptos e ideas, los presenta a través de escenas visualmente espectaculares, pero las ejecuta en un guión que parece haber sido modificado por niños de 13 años. Sí, la película es más dependiente del dialogo de lo que uno esperaría, lo cual resulta en personajes mejor desarrollados (como la Shaw de Noomie Rapace) que en otros filmes de similar corte, pero también en secuencias que le restan tensión y urgencia a la película. Y ni hablar de las decisiones estúpidas tomadas por muchos de los personajes; el biólogo que le tiene miedo al cadáver recién descubierto de un extraterrestre (¿?), el geólogo que se pierde en las cuevas que el mismo mapeó (¡!), personajes que se quitan el casco sin estar 100% seguros de que el aire del planeta alienígena es respirable (dios mío…), o personajes que, al escaparse de una nave que se está cayendo encima de ellas, corren hacia adelante en vez de hacerse a un lado (Cinemasins que burla hilarantemente de esto). Prometeo es una mezcla de lo estúpido con lo brillante, de lo espectacular con lo decepcionante, una mejora en relación a lo que la franquicia había estado haciendo por años, pero también una ligera decepción.

Harto monstruo



Con suerte, Alien Covenant será capaz de corregir los errores cometidos por Prometeo — se trata de una secuela directa de dicha película, la cual espero logre contestar muchas de las interrogantes planteadas por la misma, contándonos más sobre el origen de los Xenomorfos y sus creadores. Pero más importante, espero que se trate de una cinta verdaderamente tensa, llena de momentos escalofriantes, sangre, gritos, y mucha baba (hey, nuestros Aliens favoritos son muy jugosos, qué se va a hacer).

Por lo pronto, los dejo con el trailer oficial de Alien Covenant. Ojalá haya disfrutado de este breve repaso por tan venerable saga. ¡Hasta la próxima semana!





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