Rogue One: Una historia de Star Wars


Sebastián Zavala

Asistente de Dirección y Crítico de Cine
Blogger Oficial



Todos hemos visto los trailers: ya sabemos, más o menos, quién es Jyn Erso (Felicity Jones), y quién va a ser el villano de la película (el Director Orson Krennic, interpretado por Ben Mendelsohn). Sabemos que la Estrella de la Muerte aparecerá triunfalmente, al igual que el inigualable Darth Vader (voz de James Earl Jones, nuevamente). Pero, ¿qué podemos esperar de Rogue One: Una historia de Star Wars, realmente? Después de todo, se trata del primer “spin-off” de la saga principal (aunque supongo que la película de Clone Wars de 2008 contaría como tal), algo así como un segundo nuevo comienzo de una nueva era (el primer nuevo comienzo fue el estreno de El Despertar de la Fuerza).

Pues veamos.

El director de la película es Gareth Edwards, quien antes nos han traído filmes como Monsters, o el reboot norteamericano de Godzilla. Esto nos dice mucho sobre el tono que manejará la película—las dos cintas previas de Edwards, a pesar de manejar escalas totalmente diferentes e historia poco similares, son parecidas en estilo. Ambas son bastante realistas, favoreciendo un manejo de cámara en mano y una interpretación verosímil de situaciones fantásticas, lo cual aumenta la inmersión del espectador en sus historias. Se trata de un director que, claramente, disfruta mucho de las historias que cuenta, y que quiere contarlas de la manera más realista posible.

Creo que esto también se puede ver en los trailers de Rogue One. Como la trama de la película se lleva a cabo poco tiempo antes de los eventos del Episodio IV, Una Nueva Esperanza, uno puede detectar fácilmente que se está regresando a la estética de aquel primer filme de la saga. Es obvio que los trailers nos muestran secuencias bastante espectaculares, en las que probablemente se ha hecho un extenso uso de efectos digitales, pero lo que también nos enseña es que Edwards, tanto por su obsesión con la verosimilitud de sus historias, como para regresar a lo que nos trajo el filme original, utilizará muchos efectos prácticos, sets y locaciones reales para Rogue One.



De hecho, la cinta se siente más como un historia de guerra que cualquiera de las otras entregas de la saga. El hecho de que no hayan Jedis, al menos hasta donde sabemos, ayuda a que uno la perciba de esta manera. Los protagonistas del filme son los rebeldes, los soldados, aquellos que peleaban en los campos de batalla durante la guerra civil entre la rebelión y el imperio, personajes que carecen de poderes relacionados a la Fuerza, que solo podían usar los blásters y otros elementos tecnológicos para defenderse.

Al ser un gran fanático de la saga, me encantan los Jedis. Pero admito que su ausencia le dará una sensación muy diferente a Rogue One—hará que sea más fácil identificarse con sus personajes, hombres como Cassian Andor (Diego Luna) o mujeres Jyn Erso, personas más vulnerables y comunes. Es sencillo apoyar a gente común y corriente, con poco poder y recursos, que trata de pelear contra un enemigo mucho más poderoso y maligno. Es la razón por la cual las historias de desvalidos (consideren cintas como Rocky) funcionan tan bien.



Pero regresemos a la estética. A diferencia de las precuelas, que favorecieron la presencia de planetas más fantásticos (piensen en Mustafar o Felucia) y alienígenas más raros (como el General Grevious), parece que Rogue One regresará a las raíces de la saga, incluso más que El Despertar de la Fuerza. Por lo que se ha podido ver en los trailers, pocos de los mundos en los que la historia se desarrollará se verán poco creíbles—parecen ser, más bien, lugares parecidos a los que uno encontraría en la Tierra, desde estaciones de trenes (futuristas, eso sí), hasta playas rodeadas de palmeras en las que se desarrollarán las batallas más intensas.

Además, regresaremos a ver algunos de los diseños más icónicos de la saga—los AT-ATs (o al menos un nuevo modelo que probablemente tenga otro nombre) tienen una gran presencia en los avances, al igual que los Star Destroyers, la Estrella de la Muerte (muy importante para la trama de RogueOne) y, por supuesto, DarthVader, a quien hasta ahora solo hemos podido ver de espaldas. Ojalá su presencia sea importante, o no pase lo mismo que sucedió con el Guasón en El Escuadrón Suicida, un personaje icónico que muchos creían sería vital para aquella película, pero que terminó siendo una decepción total.



Ah, pero es que no he hablado mucho de la trama, ¿no es cierto? Rogue One nos contará la historia de los rebeldes que robaron los planos de la primera Estrella de la Muerte (ojo, la primera, o sea que los Bothans no tendrán nada que ver), aquellos planos que terminaron en la nave de la Princesa Leia (el Tantive IV) en Una Nueva Esperanza.

Lo cual es curioso, debo admitir. Es curioso porque todos sabemos cuál es el desenlace de esta historia—lo pudimos ver hace casi cuarenta años en la primera película de Star Wars. En ese sentido, Rogue One, como precuela (¡sí, es una precuela! ¡aaahhh!) tiene más problemas qué superar que los Episodios 1, 2 y 3, ya que está mucho más ligada al comienzo de otra película, y por lo tanto podría resultar ser totalmente previsible. Muchos críticos manifestaban que las precuelas (a las cuales siempre defenderé, dicho sea de paso) carecían de suspenso porque todos sabemos cual era su desenlace. Ojalá no suceda lo mismo con Rogue One.



Sin embargo, y a pesar de que está regresando un poco a lo que pudimos ver en la Trilogía Original de George Lucas, el filme tiene un par de conexiones fuertes con las precuelas. Esto no solo es importante porque le otorga algo de continuidad a la saga en general, sino también porque sirve como prueba de las precuelas son, efectivamente, parte del canon del nuevo Lucas film, y que, a pesar de lo que le gustaría a la mayoría de los haters, estas no van a ser ignoradas. No, a muchos de los involucrados en las nuevas cintas no les gusta las precuelas, pero tendrán que hacerse la idea de que son parte de la saga, parte IMPORTANTE de la saga.

La primera conexión está en el personaje de Mon Mothma. Dicha líder de la rebelión fue interpretada por Caroline Blakistonen el Episodio VI, El Retorno del Jedi pero, más importante, por Genevieve O'Reillyen un par de escenas eliminadas del Episodio III, La Venganza de los Sith. Y es precisamente O'Reilly quien está regresando para Rogue One, interpretando a una versión del personaje que se encuentra entre las dos mencionadas anteriormente.

¡Sí, una actriz de las precuelas está regresando para una nueva película! ¡Impresionante! Pero no es la única, ya que, hace unas semanas, el actor Jimmy Smits confirmó que aparecerá en la cinta interpretando, nuevamente, a Bail Organa, padre adoptivo de la Princesa Leia. Para los que no lo saben, Smits interpretó al personaje en los Episodios 2 y 3, por lo que ahora estamos hablando de un actor y un personaje que formó parte del canon de las precuelas, y que está regresando para Rogue One. Se trata de un nexo pequeño pero muy importante entre ambos mundos, y una noticia que, siendo honesto, me puso muy feliz.

Pero, ¿cómo se desarrollará exactamente la historia de Rogue One? De eso sabemos poco. Sabemos que Jyn Erso es reclutada por la Rebelión (o sea que no forma parte de ella desde un inicio). Sabemos que su padre, Galen Erso (Mads Mikkelsen, Casino Royale) tiene algo que ver con los planos de la Estrella de la Muerte. Sabemos que Alan Tudyk interpreta, a través de captura de movimiento, a K-2SO, un robot imperial reprogramado para trabajar con los rebeldes. Sabemos que Forest Whitaker es Saw Gerrera, un personaje que apareció por primera vez en la serie animada de Clone Wars (¡otra conexión interesante!), y que Donnie Yen es Chirrut Îmwe, un personaje que sabe utilizar la Fuerza, pero que no es un Jedi realmente.



Obviamente sabemos lo que va a pasar (los planos VAN a ser robados) pero no sabemos COMO, y eso es lo interesante de la película. ¿Quién morirá y quién vivirá? ¿Cuál será el rol de Vader en todo esto? ¿Aparecerá el Emperador? Todavía existen muchas preguntas en relación a RogueOne, y he ahí lo que más me gusta de su campaña de marketing hasta ahora: nos deja con dudas, nos deja con ganas de saber más y, con suerte, nos dejará en suspenso hasta que, por fin, podamos ver la película en el cine.

No se preocupen, que tenemos hasta diciembre, así que es muy posible que, en unos meses, vuelva a escribir sobre RogueOne: Una historia de Star Wars, con algo más de información y detalles. Hasta ese entonces, sin embargo, debemos tener paciencia. Hasta la próxima semana…¡que La Fuerza los acompañe!





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