Siempre Rápidos y siempre Furiosos


Sebastián Zavala

Asistente de Dirección y Crítico de Cine
Blogger Oficial



Nunca subestimen a una franquicia. Es realmente impresionante que una película modesta sobre carreras de carros y criminales, dirigida por un cineasta mediocre (Rob Cohen), se haya transformado a lo largo de varios años, en una saga sobre familia, amistad, acción exagerada, y sí, carros de carrera. Rápidos y Furiosos es una saga que nadie creía querer, pero que eventualmente se tornó en una de las más exitosas y populares del cine actual Hollywoodense. Ayuda el que cada entrega se haya ido alejando cada vez más del concepto original, supongo.

Pero me estoy adelantando. La cuestión es que la primera película fue estrenada el 2001, y ahora, este 2017, 16 años después, estamos a punto de ver la octava (!) entrega, con dos últimas secuelas confirmadas para los siguientes años. Sí, a final de cuentas tendremos 10 películas; ¡quién lo habría dicho! Y es precisamente para celebrar esta franquicia comenzada por Vin Diesel y el fallecido Paul Walker (QEPD), y aprovechando también el estreno de Rápidos y Furiosos 8 este jueves, que les presento un repaso por la saga completa. A ver si les hago recordar los comienzos relativamente humildes de Toretto, Brian y compañía.

Veamos.

Rápido y Furioso (2001)



La primera película, Rápido y Furioso, se estrenó en el años 2001, y como mencioné líneas arriba, fue dirigida por Rob Cohen (XXX), un cineasta que no es conocido por su sutileza o por traernos grandes dramas o extraerle excelentes actuaciones a sus actores. El filme nos cuenta la historia de un joven policía llamado Brian O'Conner (Paul Walker) quien, al servicio del FBI, entra en el submundo de las carreras ilegales de carros para atrapar a Dominic Toretto (Vin Diesel). Sin embargo, todo se complica cuando se enamora de su hermana Mia Toretto (Jordana Brewster), y cuando se entera que Toretto y los miembros de su equipo, Jesse (Chad Lindberg), Leon (Johnny Strong), Vince (Matt Schulze) y su novia Letty (Michelle Rodriguez),están preparando una serie de secuestros de camiones semi-remolque a alta velocidad, planeando llevarse más de $6,000,000 en mercancía. Hiperactiva, emocionante, y descaradamente machista —la película se enfoca en dos elementos principales: los carros, y las chicas con pocas prendas—, Rápido y Furioso es una cinta de acción competente, especialmente para los amantes de los autos de carreras. Nada particularmente memorable, pero entretenida.

Más Rápido, Más Furioso (2003)



Aquí es donde la cosa se pone un poco fea. John Singleton comenzó su carrera de forma muy prometedora, trayéndonos filmes íntimos y dramáticos, de poco presupuesto pero muy interesantes, como Boyz N the Hood (1991) o Justicia Poética (1993). Más adelante, sin embargo, fue atraído por Hollywood, lo cual lo llevó a dirigir blockbusters decepcionantes como Abduction (2011), y sí, Más Rápido, Más Furioso, la primera secuela de muchas en la franquicia. El principal problema de esta película es que no cuenta con la presencia de Vin Diesel, quien complementaba a la perfección a Paul Walker en la primera entrega. Tyrese no es un buen reemplazo (será gracioso y todo, pero carece de presencia en pantalla), y lamentablemente Paul Walker no puede hacer todo el trabajo solo. Eva Mendes causa una buena impresión, como siempre, pero Singleton carece del estilo necesario para hacer de esta cinta una historia competente de acción y carreras de carros; abusa de los efectos digitales y los primeros planos de manos en el timón o en la palanca de cambios. Sin Diesel y sin un guión medianamente interesante, este filme definitivamente es el peor de la saga.

Rápido y Furioso: Reto Tokio (2006)



Reto Tokio es otra secuela que carece de la presencia de Diesel; es más, ¡ni siquiera Paul Walker regresó para esta tercera parte! Esta vez, el protagonista de la historia es Sean Boswell (Lucas Black), quien viaja a Tokio para escaparse de las autoridades, y termina conociendo a Han Seoul Oh (Sung Kang), el ex miembro de la banda de Toretto y parte de su familia. Es aquí donde comenzamos a conocer a algunos de los personajes que tendrán roles más impactantes en futuras secuelas, y es también aquí donde la línea de tiempo de la franquicia comienza a enredarse un poco, al más puro estilo de Star Wars. Después de todo, a pesar de ser la tercera película, la trama se desarrolla, en realidad, entre la sexta y la séptima. Al igual que el filme anterior, Reto Tokio pierde bastante al no contar con la presencia de sus personajes más conocidos, pero al menos está mejor filmada y tiene mejor secuencias de carrera. Después de todo, fue la primera entrega en ser dirigida por Justin Lin, quien se quedaría con la franquicia por un montón de tiempo.

Rápidos y Furiosos (2009)



Rápidos y Furiosos (no confundir con Rápido y Furioso, por favor) significó una suerte de renacer para la franquicia. Es la primera secuela verdadera de la primera entrega, continuando la historia comenzada en aquella cinta, y desarrollándose entre la segunda y tercera parte. Además, significó el retorno de Diesel, Walker, Brewster, y Rodriguez, así como el de Sung Kang (introducido por primera vez en Reto Tokio), y la primera aparición de la grandiosa Gal Gadot (ahora Mujer Maravilla). La trama no es del otro mundo, y mejores secuencias de acción hay en filmes posteriores, pero el talento de Lin, junto con este reparto mucho más memorable y creíble, han hecho de Rápidos y Furiosos una película definitivamente superior a todas las anteriores. ¿Lo mejor? No es todavía taaaan caricaturesca como las partes 6 ó 7, por lo que todavía resulta fácil identificarse con estos personajes. Puede argumentarse que dichas secuelas son más entretenidas, pero al menos esta se siente algo más realista.

Rápidos y Furiosos: 5sin control (2011)



A pesar de que la cuarta entrega logró despertar un nuevo interés en la franquicia, fue con la quinta que la saga verdaderamente revivió. El reparto es más grande —¡esta vez tenemos al salva-franquicias en persona, La Roca!—, las secuencias de acción son más exageradas, y en general se trata de una película más divertida, con mejor ritmo, y que se concentra más en temas de familia y amistad. Ah, ¿y mencioné que se desarrolla en su mayoría en Rio de Janeiro, lo cual sin lugar a dudas resultó ser mucho más atractivo y exótico para el público norteamericano? ¿O que la película terminó por alejarse enormemente del concepto original del submundo de carreras de carros ilegales, para convertirse en un filme de acción mucho más comercial? Es por todo esto que 5in control resultó ser un éxito rotundo, por lo que la franquicia definitivamente iba a continuar. Si todavía hay ganancias, ¿por qué habrían de parar?

Rápidos y Furiosos 6 (2013)



Rápidos y Furiosos 6 cementa la fórmula introducida en la quinta entrega: mezclar acción exagerada y caricaturesca, con mucho humor, carros rápidos, temas sobre la familia y la amistad, y una trama que poco tenga que ver con el concepto inicial de carreras ilegales de carros. La Roca está de vuelta (porque obviamente) al igual que el resto del equipo, y la película se conecta de manera bastante satisfactoria con la tercera cinta, El Reto Tokio. De hecho, la escena después de los créditos es de lo mejor que tiene que ofrecer Rápidos y Furiosos 6, por muy condescendiente que esto suene, especialmente si son fanáticos del gran Jason Statham (como yo). Pero también debo admitir que se ve beneficiada por la presencia del siempre subvalorado Luke Evans (a quien deben haber visto hace poco en La Bella y la Bestia, como Gastón), quien interpreta al villano de turno, Owen Shaw, de manera muy intimidante y carismática. En general, podría decirse que Rápidos y Furiosos 6 es más de lo mismo, pero cuando “lo mismo” es tan entretenido, realmente hay poco de qué quejarse (aunque en algunos momentos en esta película, los protagonistas ya se pasaron de invencibles…) Además, el hecho de que vuelvan el enfrentamiento con los villanos tan personal (o de familia) le otorga una dinámica distinta al asunto, y lo deja a uno con ganas de ver la siguiente entrega.

Rápidos y Furiosos 7 (2015)



Rápidos y Furiosos 7 siempre será relacionada con el fallecimiento de Paul Walker; no hay vuelta que darle. Un asesinato desafortunado (y para muchos, irresponsable) le quitó la vida a un actor con mucho potencial (si no me creen, busquen la película Running Scared; no se arrepentirán), y dejó a una franquicia si uno de sus protagonistas más importantes. Afortunadamente, muchas de sus escenas ya habían sido grabadas, por lo que no fue tan difícil terminar el rodaje de esta séptima entrega, y convertir su desenlace en una suerte de tributo para tanto el actor (Walker), como el personaje (Brian). Mucho se ha dicho de cómo la gente lloró con este final, y no es para menos. Entre la recreación digital sorprendentemente convincente de Walker, y sus últimas escenas de despedida con Vin Diesel, es casi imposible no ponerse emotivo con Rápidos y Furiosos 7. La trama es lo de menos, como siempre, y las secuencias de acción son totalmente inverosímiles (e increíbles, en el mejor sentido de la palabra), pero de que la cinta es entretenida, es entretenida. Y si juntas el factor diversión con el factor emocional causado por el tributo al fallecido Walker, tienes como resultado un sólido filme de acción que, al ser la séptima entrega de una saga sobre CARROS y CHICAS y EXPLOSIONES, no tendría que por qué ser así de decente. Pero lo es.

¡La Franquicia continua!



Y este año se estrena Rápidos y Furiosos 8 (o The Fate of the Furious), supuestamente la antepenúltima entrega de la saga. De lo que podemos ver en el material promocional, algo anda mal con Toretto; parece que se ha aliado con el personaje de Charlize Theron (¡sí, está en esta película) y le causará problemas al resto de su equipo. Kurt Russel esta de vuelta (apareció en la séptima entrega, también), al igual que Lucas Black (protagonista de Reto Tokio), La Roca, y por supuesto, el inigualable Jason Statham. Dirigida por F. Gary Gray (La Estafa Maestra, Straight Outta Compton), la cinta promete ser acción pura y sin parar, llena de momentos intrigantes, graciosos y emocionantes.

Ah, ¿y mencioné que la gran Helen Mirren tiene un rol en esta película, interpretando a la madre de los Shaw? Porque al parecer, en la franquicia de Rápidos y Furiosos, absolutamente todo es posible. A este paso, Meryl Streep terminará apareciendo en la novena o décima entrega.

En fin, eso es todo por hoy. Lo dejo con el trailer de Rápidos y Furiosos 8; no se olviden que se estrena en cines este jueves. ¡Habrá que ir a verla en pantalla grande para ver qué pasa con Toretto y el resto del equipo! (Siendo honesto, dudo que realmente se haya convertido en un villano… pero no podré estar seguro de ello hasta ver el producto final). ¡Hasta la próxima semana!





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