Los X-Men en el cine


Sebastián Zavala

Asistente de Dirección y Crítico de Cine
Blogger Oficial



Muchos cinéfilos estamos emocionados por el Universo Cinematográfico de Marvel… y no es por nada. Después de todo, Marvel fue el primer estudio en desarrollar, con calma y paciencia, su propio Universo Cinematográfico, compuesto de diferentes películas, protagonizadas por distintos súperheroes, que se interconectar y entrelazan, y que al final de cada “fase”, culminan en una mega producción en donde aparecen TODOS los personajes. Es decir, películas como Los Vengadores, Los Vengadores: La Era de Ultrón, y las dos cintas de Vengdores: Infinity War, que todavía se estrenarán en unos años.

Pero aunque no lo crean, el MCU (las siglas en inglés para este Universo) no es el único espacio de juego para súperheroes que podemos disfrutar en los cines. De hecho, la 20th Century Fox ha logrado armar algo similar (pero no necesariamente igual) con su Universo de los X-Men. Sí, podría argumentarse de que se trata de un grupo bastante más imperfecto de películas (nadie le mencione X-Men 3 o X-Men Orígenes: Wolverine a los fanáticos, por favor), y sí, podríamos usar a la terrible película de los Cuatro Fantásticos de ejemplo, pero estos filmes no carecen de ciertos encantos.

Lógicamente, el mayor atractivo son las películas de los X-Men como grupo, y como muchas fangirls (y fanboys, por qué no) podrán declarar, también está la presencia de Hugh Jackman (cada vez más musculoso) como Wolverine. Quizás estos personajes no puedan interactuar con el buen Capitán América o con Iron Man (todavía), pero la popularidad de sus filmes no parece estar cerca de declinar. Mientras haya gente que vea las cintas de X-Men, Fox seguirá realizándolas… y negándose a venderle los derechos de los personajes a Marvel.

Pero ese es un tema para otro día. Aprovechando el próximo estreno de X-Men: Apocalpisis, les presento este breve — pero no por ello poco importante — repaso por las películas del Universo Cinematográfico de los X-Men (podemos llamarlo así, ¿no?) que hemos podido ver hasta ahora en los cines… y sí, también por las películas que se nos vienen.

Veamos.

X-Men (2000), de Bryan Singer



La película que lo comenzó todo. Y no me refiero únicamente a este Universo de cintas. De hecho, X-Men es la película que comenzó la nueva moda de realizar filmes basados en personajes e historias de cómics—algunos argumentarían que Blade, estrenada en 1998, comenzó esta tendencia, pero en tal caso, fue X-Men la que verdaderamente la popularizó. Y con justa razón. Se trata de una película bien dirigida: emocionante, llena de acción y buenos efectos especiales, emotiva y bien actuada. Lanzó a Hugh Jackman al estrellato, y le dio algo más de popularidad a estos mutantes de Marvel. Sí, la falta de color en los trajes es lamentable, así como el tratamiento de algunos personajes clásicos (me refiero a ti, Cíclope), pero en general se trata de un blockbuster que ha envejecido sorprendentemente bien.

X2: X-Men Unidos (2003), de Bryan Singer



X2 es considerada, junto con Spider-man 2, de Sam Raimi, como una de las mejores películas de súperheroes pre-Marvel Studios, y no es difícil darse cuenta por qué. El filme, básicamente, mejoró todo lo presentado en su predecesora: las escenas de acción son más emocionantes, los efectos especiales son superiores (y vienen en mayores cantidades), las actuaciones se notan más cómodas, y la historia tiene repercusiones más serias y mejores sorpresas. Cómo olvidar escenas como el prólogo con el ataque de Nightcrawler en la Casa Blanca (simplemente sublime), o la cuasi transformación de Jean Grey en Phoenix. De hecho, esto último prometía una trama clásica (al menos para los seguidores de los X-Men) para la siguiente película, lo cual se llevó a cabo… hasta cierto punto.

X-Men: La Batalla Final (2006), de Brett Ratner



Bryan Singer no debió dejar la franquicia de los X-Men durante la producción de la tercera película. No solo porque se fue para dirigir una sosa película de Superman protagonizada por Brandon Routh, Kate Bosworth y Kevin Spacey (Superman Regresa), sino también porque fue reemplazado por Brett Ratner, cuyo mayor logro en ese momento (y yo diría, hasta ahora) había sido dirigir Pareja Explosiva 1 y 2. X-Men: La Batalla Final es inferior a sus predecesoras porque trata de hacer demasiado: tiene demasiados personajes, demasiada acción, demasiados efectos especiales, y nos cuenta dos tramas a la vez, como si estuviésemos viendo dos películas en simultáneo: una sobre el surgimiento de Dark Phoenix, y otra sobre la “cura” para los mutantes. Y a pesar de tener tanto contenido para manejar, esta tercera entrega de la franquicia es la más corta de todas… ¡sólo dura 90 minutos! No es una película TERRIBLE (de hecho, ni siquiera es la peor de la franquicia), pero considerando los sólidas que fueron las dos anteriores, sí es una gran decepción.

X-Men Orígenes: Wolverine (2009), de Gavin Hood



Se suponía que esta película iba a comenzar una serie de precuelas, cada una enfocándose en un X-Men en particular. De hecho, ya se estaba planeando que la siguiente se trataría sobre la juventud de Magneto. El problema es que Orígenes Wolverine fue tan, pero TAN mala, que estos planes fueron tirados al tacho. En realidad, eso fue lo mejor que pudieron hacer. Gavin Hood, lamentablemente, no tenía experiencia dirigiendo blockbusters, y se nota al ver el producto final: no hay seguridad en su dirección, no hay innovación. La acción es presentada de la manera más cliché posible (incluso hay una escena en la que Wolverine se escapa de una explosión caminando en cámara lenta, sin voltearse), los efectos especiales son mediocres (sus garras nunca se habían visto tan falsas) y la trama es genérica y aburrida.

¿Pero lo peor? Los guionistas David Benioff (¡uno de los creadores de Game of Thrones!) y Skip Woods (uno de los peores profesionales trabajando en Hollywood actualmente; sus créditos incluyen “joyas” como Swordfish, Hitman, y Duro de Matar 5) decidieron incluir a Deadpool, uno de los personajes más carismáticos, populares y DEMENTES de los cómics, y transformarlo en algo… que no tiene nombre. En serio, si son amantes de los cómics de Marvel, de las películas de súperheroes, o incluso del buen cine, no tienen porqué ver X-Men Orígenes Wolverine. En realidad, los únicos que se escapan con la dignidad intacta son Hugh Jackman (obviamente) y Liev Schreiber (estuvo sorprendentemente bueno como Sabretooth).

X-Men: Primera Clase (2011), de Matthew Vaughn



En vez de desarrollar una precuela protagonizada exclusivamente por Magento, Fox tomó una decisión bastante más sabia: contrató a un talentoso director británico (Matthew Vaughn eventualmente nos traería Kick-Ass, y la entretenidísima, estilisadísima pero algo machista Kingsman) y lo puso a dirigir una película que nos contaría los orígenes de los X-Men como grupo en los años 60, enfocándose en la amistad entre Magneto (el gran Michael Fassfender) y el Profesor X (el carismático James McAvoy). El resultado fue una cinta fresca y entretenida, visualmente espectacular, emocionante y emotiva. Fue una suerte de “reseteo” muy necesario después de la terrible cinta anterior, el toque de adrenalina que estas películas necesitaban. Pero ahora, ¿a dónde podría ir la franquicia?

The Wolverine (2013), de James Mangold



Pues resulta que Hugh Jackman no se quedaría tranquilo. Él TENÍA que protagonizar una BUENA película de Wolverine, y eso fue exactamente lo que hizo en The Wolverine, de James Mangold. Ahora, no me tomen a mal: esta cinta no es perfecta. Sí, es considerablemente menos estúpida que su predecesora; los efectos especiales son mejores, los personajes son más creíbles (y están mejor desarrollados), y al menos ahora no tenemos a un Deadpool amorfo con la boca cocida. Pero lo curioso con esta película es que se enfoca en desarrollar una estética muy realista durante más de media hora, presentándonos una suerte de thriller de conspiración exótico en Japón, para terminar con un clímax exageradísimo, en donde Wolverine se enfrenta a un enemigo vestido con una armadura gigante en forma de samurai. Es un contraste demasiado grande, el cual le resta bastante mérito a una película que, en general, funciona bastante bien. Pero hey, no quiero ser demasiado negativo: después de X-Men Orígenes Wolverine, este nuevo filme se sintió como lo que debieron darnos en un principio. Creo que lo mejor que podemos hacer es ignorar esa primera entrega y punto. Con The Wolverine me quedo.

X-Men: Días del Futuro Pasado (2014), de Bryan Singer



Bryan Singer regresó a la franquicia después de una ausencia de más de diez años, y trajo consigo a un viejo grupo de amigos: los X-Men de las primeras tres películas, quienes aparecerían junto con la nueva generación presentada en Primera Clase para mostrarnos una historia que involucraría viajes en el tiempo, y una suerte de “reseteo” para la franquicia. Sip, habiéndose dado cuenta que “la fregaron” tanto con La Última Batalla como con X-Men Orígenes, Fox no tuvo mejor idea que presionar el botón rojo de “reboot”, a través de esta sólida pero algo enredada cinta de los X-Men. No me tomen a mal, Días del Futuro Pasado es un blockbuster extremadamente entretenido (cualquier película que sea capaz de entregarnos una escena como la de Quicksilver, no puede ser considerada como mala), pero no se trata de la obra maestra que muchos críticos y miembros del público quisieran que sea. Sin embargo, junto con Primera Clase, es un regreso a la gloria de las primeras dos películas de estos personajes, por lo que no la puedo criticar demasiado. Es un divertido blockbuster, y punto.

Deadpool (2016), de Tim Miller



¿Qué más podemos decir sobre esta película que no se haya dicho en el último par de meses? Claramente pertenece al mismo Universo de las anteriores, no solo porque está producida por Fox, si no también porque tiene de coprotagonistas a un par de mutantes (algo “caletas”), y porque nos presenta, en un par de escenas, a la Mansión del Profesor X. Sin embargo, a Deadpool no le importa cosas tan insignificantes como la continuidad o las líneas temporales. Él solo quiere recuperar su cara y a su chica; matar tantos malos como pueda, y romper la cuarta pared lo más que se pueda. En fin, Deadpool es una película hilarante, violenta y políticamente incorrecta, quizás la entrega más divertida en la franquicia, y la única en ser para mayores de 18 años (al menos hasta que se estrene Wolverine 3). Pocas veces se han visto películas de súperheroes tan graciosas como Deadpool. Aprovechen que acaba de salir en Blu-ray formatos digitales… si no la llegaron en ver en el cine, ¡pues aprovechen y mírenla apenas puedan!

X-Men: Apocalipsis (2016), de Bryan Singer, y el futuro



X-Men: Apocalipsis es una continuación de X-Men: Primera Clase y X-Men: Días del Futuro Pasado. Algo así como el cierre de esta nueva trilogía. Pero esta vez, a diferencia de la segunda entrega, será protagonizada únicamente por la generación joven de mutantes… junto con un par de recién llegados, como Jubilee (Lana Condor), la versión joven de Tormenta (Alexandra Shipp), la versión más joven de Angel (Ben Hardy) y, por supuesto, el villano Apocalipsis, interpretado por el talentosísimo y muy carismático Oscar Isaac (Inside Lewynn Davis, Star Wars: El Despertar de la Fuerza). Es una película que, posiblemente, termine siendo muy entretenida, y con suerte, le dará algo de frescura a la franquicia.

Pero hay más: el 2017 se estrenará una tercera película de Wolverine la cual, como dije líneas arriba, será para mayores de 18 años (posiblemente por violencia, y no creo que por contenido sexual); significará la última actuación de Hugh Jackman como Wolverine, y probablemente esté basada en la historia de “Old Man Logan” de los cómics.

Por otra parte, también habrá una película de X-Force, una película de Gambito (la cual, hasta el momento, no tiene fecha de estreno oficial), una película de los Nuevos Mutantes, y por supuesto, una secuela de Deadpool, nuevamente protagonizada por Ryan Reynolds y dirigida por Tim Miller.

Como pueden darse cuenta, tendremos X-Men para rato (más bien, de los Cuatro Fantásticos no digan ni pío, por favor), por lo que, por el momento, no nos queda más que esperar con ansias el estreno de X-Men: Apocalipsis. Los dejo con el trailer de la película, y… ¡hasta el próximo martes!





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