Los mejores musicales del cine


Sebastián Zavala

Asistente de Dirección y Crítico de Cine
Blogger Oficial



Es justo decir que el musical es un género cinematográfico que no es del agrado del todo el mundo. Hay mucha gente que disfruta enormemente de estas películas, en las que la mayor parte de personajes se la pasan cantando y bailando, expresando sus emociones o avanzando la trama a través de la música. Pero hay otro publicó que simplemente no se divierte este género, que no disfruta de historias cantadas, que simplemente prefiere ver una cinta tradicional en donde la gente se expresa a través del diálogo o las acciones.

Tengo amigos que no ven musicales por el simple hecho de que les parece realista que la gente cante y baile de esa manera. Después de todo, nadie se comunica todo el día, todos los días, cantando como si hubiese algún track musical permanente en sus vidas. Es comprensible—pero a la vez, soy el tipo de persona que no considera que un filme debe ser realista para funcionar. Disfruto de un buen drama o romance como cualquier otro cinéfilo, pero me encantan también las producciones de ciencia ficción o fantasía. No hay nada como usar la imaginación—o bueno, ver como gente creativa plasma sus ideas imaginativas en la pantalla grande.

Pero me estoy desviando del tema. El punto es que, a pesar de tener un buen número de detractores, el musical es un género realmente popular, tanto así que se han estrenado películas pertenecientes a dicho género que han recaudado cientos de millones de dólares, o que incluso han ganador premios como el Óscar (consideren Chicago, con Richard Gere, ReneéZellwegger y Catherine Zeta-Jones). Hemos tenido musicales desde los primeros días del cine, hasta la época dorada (¡recuerden a Fred Astaire, por favor!) y, obviamente, el presente, y no es un género que vaya a morir en el futuro cercano.

¿Por qué escribir sobre los musicales? Porque este jueves se estrena Locos de Amor, el primer filme musical peruano. Lleno de actores conocidos—los sospechosos de siempre, en realidad, si es que han visto cualquier otra película de Tondero, ido al teatro, o visto telenovelas—y canciones ochenteras que llenarán de nostalgia a más de un miembro del público, la película se ve…. bueno, en realidad no tengo la más mínima idea de que tan buena o mala vaya a ser. Todo depende de que tan buenos vayan a ser los covers de estos temas, y de que tan buena sea la historia—creo que con una trama simplista, con una excusa para traernos la mayor cantidad de números musicales posible, no bastará.

Veremos.

Pero como para ir calentado motores, les presento algunos de mis musicales favoritos del cine. Por cuestiones de espacio—y de tiempo, y de salud metal—solo escribiré sobre cinco películas, pero con suerte, serán suficientes como para que se animen a verlas (o de repente para echarme tomates podridos—hey, no siempre podemos estar de acuerdo).

Cantando bajo la lluvia



Un clásico de clásicos. Simplemente uno de los mejores musicales jamás hechos, esta película de 1952 es una de las más influyentes que jamás se hayan estrenando, tanto así que se han realizado parodias y homenajes, tanto en el cine como en la televisión, por décadas. Curiosamente, cuando se estrenó por primera vez fue únicamente un éxito modesto—le generó ganancias a la MGM, de eso no hay duda, pero fueron recién los críticos contemporáneos los que ayudaron a otorgarle su status de películas legendaria.

¿Y a qué se le debe esta fama? Pues a sus números musicales memorables (el mejor siendo, por supuesto, el que involucra a Gene Kelly cantando Singin' in the Rain…. bajo la lluvia), personajes memorables y carismáticos, y una trama históricamente relevante, la cual nos habla de una época muy específica en la historia del cine que no se volverá a repetir: la transición de películas mudas a las habladas. Donald O’Connor y Debbie Reynolds odiaron trabajar con Kelly en el filme, pero esto jamás se nota en pantalla—todo aspecto de la producción es simplemente perfecto, lo cual resulta en una de las mejores películas jamás hechas. Si no la han visto todavía, por favor háganlo.

El mago de Oz



Un clásico de la infancia de muchos cinéfilos—existen pocos padres fanáticos del cine que no se hayan animado a enseñarle El mago de Oz a sus hijos. ¿Y a qué se debe esto? Pues como deben imaginarse, a sus memorables y pegajosos números musicales; Judy Garland es simplemente magnífica como Dorothy, y su voz de canto y su talento para el baile no hacen más que mejorar una película que ya de por sí es buena. Sí, algunos efectos especiales no se ven particularmente bien hoy en día (muchos planos evidencian el borde entre los sets y las pinturas matte, por ejemplo), pero creo que en general, se trata de una película que ha envejecido bastante bien, especialmente considerando que se estrenó hace… ¡77 años!

Los personajes son carismáticos, el uso del technicolor en la dirección de fotografía es sublime, y la historia, aunque simple, funciona porque cumple nuestros más básicos y fantásticos sueños, y porque desborda ingenio y magia. El mago de Oz no es solo un filme para niños—realmente cualquiera debería ser capaz de disfrutarlo.

Moulin Rouge!



OK, no voy a negar que Moulin Rogue es una película bastante… cursi. El mensaje sobre el verdadero amor no podría ser transmitido de manera menos sutil, pero el director australiano Baz Luhrmann le inyecta tanta energía y vitalidad a la cinta, que es casi imposible no enamorarse de ella. Los protagonistas está interpretados de manera excelente por el siempre subvalorado Ewan McGregor, y por una sensual e intensa Nicole Kidman, y los números musicales son ridículamente coloridos, presentados con un ritmo acelerado de edición, y una energía incomparable por parte de todos los actores. La mezcla de la estética de principios de siglo y canciones modernas, contra todo pronóstico, funciona, y de hecho le otorga bastante originalidad a la película. Para mí, Moulin Rouge! es uno de los mejores musicales contemporáneos, lo cual probablemente se deba a lo diferente que es del resto.

Chicago



Mencioné esta película en la introducción del artículo, por lo que me imagino que se esperaban que fuese a mencionarla. A diferencia de otras películas musicales, que tienden a ser más ligeras, o que contienen elementos dramáticos rodeados de una historia o personajes jocosos, Chicago es bastante más seria, lo cual contrasta a sobremanera con los números musicales que nos presenta. Interpretados magníficamente por Zellwegger, Zeta-Jones, Gere y, en especial, John C. Reilly, las escenas de canto y baile son de las mejores que se hayan visto en la pantalla grande, no solo gracias a la calidad de… bueno, el baile y el canto, si no también porque contribuyen de manera crucial al desarrollo de sus personajes y la trama de la película.

Conozco gente que no disfruta de Chicago, que consideran que está sobrevalorada o que piensan que no debió ganar tantos premios, pero en este caso debo estar en desacuerdo. Quizás no disfrutan de una historia tan serie contada a través de la música, pero yo creo que es precisamente ahí donde radica la genialidad de esta producción. Si no han visto Chicago desde que se estrenó en los cines el año 2002, pues sugiero que lo hagan. Estoy seguro que se darán cuenta que ha envejecido bastante bien.

La novicia rebelde



Terminamos con otro clásico que, al igual que El mago de Oz, estoy seguro fue parte de la infancia de muchos. En La novicia rebelde (el título original en inglés se traduce como El Sonido de la Música, nada que ver), Robert Wise dirige a JulieAndrews en un rol incluso más importante que el que tuvo en Mary Poppins (aunque debo mencionar que ambas películas son igual de famosas), desarrollando una historia interesante pero llena de esperanza, y números musicales que desbordan energía y felicidad. Christopher Plummer es excelente en un rol que supuestamente odiaba; el filme maneja un gran sentido del humor, y nos presenta un romance que se siente real, a pesar de ser algo idealizado. No, no es demasiado cursi; se trata de una película a la antigua, algo inocentona pero no demasiado, lo cual puede resultar refrescante hoy en día. Está brillantemente actuada; el guión está expertamente construido, y está llena canciones memorables, las cuales se han vuelto innegablemente famosas.

Sí, las colinas están vivas con el Sonido de la Música.

¡Música maestro!



Hay otras películas de este género que disfruto, pero que no están necesariamente al mismo nivel que las anteriormente mencionadas. Cintas como Mamma Mía! (sí, ¡en serio!), Grease, West SideStory, Mary Poppins, The Rocky Horror Picture Show, o incluso SweeneyTodd merecen ser vistas por la mayor cantidad de gente posible… siempre y cuando sepan apreciar un buen musical.

No se olviden de ver todas estas películas, como para preparase para Locos de Amor. Con suerte, esta nueva propuesta nacional traerá algo nuevo a este género. Los dejo con el trailer… ¡hasta la próxima semana!





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