El cine de M. Night Shyamalan


Sebastián Zavala

Asistente de Dirección y Crítico de Cine
Blogger Oficial



M. Night Shyamalan es uno de los cineastas más interesantes del momento. Comenzó su carrera con películas menores, saltó a la fama con cintas como El Sexto Sentido, se hundió en un mar de producciones terriblemente dirigidas y escritas, y últimamente ha resurgido para presentarnos historias intrigantes y sorprendentemente bien desarrolladas. No se trata de la filmografía más consistente del mundo, pero al menos sirve de ejemplo para aquellos que crean que es imposible recuperarse de alguno que otro desastre cinematográfico.

Prueba de ello es el estreno de Fragmentado este jueves, una de las películas mejor recibidas de la carrera de Shyamalan. Y como deben estar imaginándose, aprovecharé la ocasión para hacer un breve repaso por la filmografía de Shyamalan como director: lo bueno, lo malo, y lo feo. ¡Nada se salva!

Veamos.

Antes de El Sexto Sentido…. (1992 - 1998)



Antes de volverse famoso, M Night Shyamalan realizó un par de películas como director que poco tienen que ver con lo que haría más adelante, pero que sin embargo resultan fascinantes. La primera se llama Rezando con Ira, y fue producida, dirigida y hasta protagonizada por el mismísimo Shyamalan. Es una mezcla entre drama y comedia, en donde vemos a un chico indio americanizado y alienado, que es enviado de vuelta a la India para descubrir sus raíces, y un poco de sí mismo. Posiblemente sea el proyecto más personal de M Night, y el que depende menos de técnicas narrativas de terror o suspenso.

La segunda película se llama Wide Awake, y es una… ¡comedia! ¡Protagonizada por Rosie O’Donnell y una joven Julia Stiles! Aparentemente todo es posible. Se trata sobre un chico de 10 años que emprende un viaje para buscar a dios (sí, toda una jornada espiritual), después de la muerte de su abuelo. Escrita y dirige por Shyamalan, se trata de un filme sorprendentemente maduro que tiene mucho qué decir sobre espiritualidad y mortalidad, y que se siente muy natural (lo cual me chocó, considerando lo inverosímiles que terminarían siendo algunos de sus guiones posteriores). No es nada del otro mundo, pero resulta interesante ver lo diferentes que eran las primeras películas de Shyamalan.

El Sexto Sentido (1999)



El Sexto Sentido es la película que le trajo fama, éxito y poder en Hollywood a M Night Shyamalan. Es una de las películas más memorables y citables de finales del siglo pasado, llena de diálogos que han quedado grabados en la historia del cine —¡veo gente muerta!— y un giro final en la trama que, posteriormente, se convertiría en una tradición para casi todas las producciones de Shyamalan. Muy atmosférica, intensa e impecablemente actuada, se trata de un sólido thriller de misterio sobrenatural, y uno de los pocos filmes del género en ser nominado a múltiples premios (¡incluyendo el Óscar!). Nada mal.

Unbreakable (2000)



Unbreakable es una de las producciones más subvaloradas de la carrera de Shyamalan. Haciendo referencia a incontables súper héroes de cómics años antes de que las parodias, los homenajes, las sátiras y los universos cinematográficas se volviesen populares, Unbreakable es una película de súper héroes como pocas: verosímil y muy entretenida. Tanto Bruce Willis (de vuelta después de El Sexto Sentido) como el inigualable Samuel L. Jackson dan actuaciones formidables, y el tono que le otorga Shyamalan a la historia es perfecto; ni muy serio, ni muy absurdo. Se rumorea desde hace años que hay una secuela en desarrollo… ¡que venga!

Señales (2002)



Podría decirse que es con Señales que Shyamalan comenzó a perder popularidad entre la crítica especializada (el público no tuvo muchos problemas con la película). Protagonizada por un sorprendentemente sutil Mel Gibson, Joaquin Phoenix, y Abigail Breslin, se trata sobre una familia que vive en el campo, y que de pronto comienza a ver intrigantes círculos en medio de sus sembríos (sí, son aliens). Los efectos especiales son excelentes, y la cinta maneja un buen nivel de suspenso y tensión. Eso sí, el ya típico giro narrativo final… bueno, digamos que es bastante decepcionante (y estúpido, considerando el planeta que los alienígenas decidieron invadir).

La Aldea (2004)



Si Señales resultó ligeramente controversial gracias a su inepto giro final y un par de momentos algo absurdos, La Aldea terminó de cementar la idea, en la mente de mucha gente, que Shyamalan estaba en declive. La premisa de la cinta —una tradicional aldea en medio de la nada que tiene que defenderse de unas misteriosas criaturas— está llena de potencial… pero la ejecución no es la mejor, necesariamente. Las actuaciones no son malas (aunque hay quienes consideran la elección de Bryce Dallas Howard como uno de los mayores errores de la cinta; yo no estoy de acuerdo) y Shyamalan logra introducir varias escenas de suspenso, pero ese giro final… digamos que termina siendo ridículamente previsible, y la manera en que es presentado resulta más ridícula que perturbadora. La Aldea no es una mala película —es atmosférica, y logra desarrollar tensión de cuando en cuando— pero representa el principio de una época oscura para Shyamalan.

La chica del agua (2006)



A diferencia de La Aldea, La chica del agua es indefendible. Basada en una historia que solía contarle a sus hijos antes de dormir, la película trata de ser una suerte de cuento de hadas, fantástico, optimista y con un mensaje importante, pero termina siendo más absurdo que otra cosa. La trama no tiene sentido alguno, las actuaciones son impresentables —ni el gran Paul Giamatti logra hacer algo interesante con su personaje—, los efectos especiales se ven incompletos, pero lo más ofensivo, lo más tonto, es la manera en que Shyamalan decidió insertarse a sí mismo —un cameo extendido— en la historia. En pocas palabras, el DIRECTOR de la película termina siendo el SALVADOR de la humanidad…. Si eso no demuestra lo inflado que estaba el ego de Shyamalan hace diez años, no sé que más podría hacerlo.

El fin de los tiempos (2008)



El fin de los tiempos es una de las mejores comedias que jamás haya visto. Ah, ¿qué no es una comedia? Pues déjenme discrepar. Tenemos a Mark Wahlberg haciendo de un profesor de biología (¡JA!), a Zooey Deschanel con cara de zombie todo el tiempo, a un tipo que le gusta hablar sobre lo nutritivos que son los hot dogs, a una vieja loca, y… bueno, si eso no los convence de que El fin de los tiempos es una comedia, no sé qué lo haría. Ah, ¿pero dicen que Shyamalan quería hacer una cinta de terror? Bueno, si es así, falló de manera épica. Solo consideren el giro final de la película, uno de los más absurdos y estúpidos que jamás haya visto en un largometraje profesional. Si la ven, al menos háganlo para reírse.

El último maestro del aire (2010)



El último maestro del aire es una de las mejores series de animación que jamás se hayan transmitido en televisión, llena de personajes memorables, secuencias de acción impresionantemente animadas, y un mundo muy bien desarrollado. Es por esto que, cuando se anunció que Shyamalan estaría adaptado la serie a un largometraje con actores de carne y hueso, la mayoría de fanáticos se emocionaron. Lamentablemente, el resultado final es de lo peor. Al tratar de adaptar UNA TEMPORADA ENTERA en menos de dos horas (!), Shyamalan recurre a diálogos expositivos, narraciones en off y una narrativa súper apurada para avanzar su historia. Las actuaciones son terribles, las decisiones tomadas por los personajes son ilógicas, y aunque los efectos digitales son buenos, Shyamalan filma su acción con la energía de un oso perezoso. Realmente es una pena que tan buen material haya sido adaptado de manera tan terrible.

Después de la Tierra (2013)



Will Smith es uno de los actores contemporáneos más carismáticos que uno puede ver en el cine, por lo que, para quitarle todo su encanto, uno tendría que ser un director particularmente carente de talento. O bueno, al menos un director en el peor momento de su carrera. Eso es precisamente lo que pasó con Smith, Shyamalan y Después de la tierra, una insufrible película de ciencia ficción, en donde tenemos al popular actor de comedias y de acción tirado en el piso y herido la mayor parte del tiempo. (Qué tal desperdicio). Esto convierte su hijo, tanto en la vida real, como en la ficción, en el protagonista de la historia, y decir que Jaden Smith solo tiene un octavo del talento de su padre sería ser amable. Ilógica, visualmente aburrida y terriblemente actuada, Después de la tierra no es tan mala como El fin de los tiempos o El último maestro del aire… pero no es que la diferencia sea mucha, tampoco.

La Visita (2015)



Para muchos, La Visita representa el regreso de Shyamalan al terror puro y duro. De hecho, terminó siendo su mejor película en años, un ejercicio muy tenso de suspenso y desarrollo de personajes, que no depende de un giro final demasiado absurdo, elementos fantásticos mal desarrollados, o actuaciones pobres. La premisa —dos hermanos son perturbados por el comportamiento de sus abuelos mientras los visitan en sus vacaciones— es intrigante, y las actuaciones, tanto de los dos chicos como las de los abuelos, son excelentes. La Visita es un largometraje entretenido y lleno de detalles, el cual prueba que, para poder entregarnos algo verdaderamente divertido, Shyamalan no necesita de grandes presupuesto o vistosos efectos especiales.

Fragmentado (2016)



Y por último tenemos a Fragmentado, película que se estrena en cines este jueves, y que fue incluso mejor recibida que La Visita cuando fue estrenada en los Estados Unidos. Fuera de la controversia que generó su premisa —aparentemente, hay gente que se tomó mal el que el villano de la película sufra de un desorden de personalidad múltiple—, los comentarios son, en general, bastante positivos. Y para variar —porque la dirección de actores nunca fue el fuerte de Shyamalan, al menos no en sus filmes más pobres—, muchas de las críticas positivas han sido para el trabajo del siempre subvalorado James McAvoy. Esto, junto con su premisa interesante, y secuencias potencialmente aterradoras, convierte a Fragmentado en uno de los estrenos más emocionantes de estos primeros meses del año.

M. Noche Shamalalala



Como se pueden haber dado cuenta, la carrera de Shyamalan ha sido muy variada, habiendo dirigido desde comedias noventeras—Wide Awake—, hasta grandes películas de terror —El sexto sentido, La visita—, intrigantes cintas de súper héroes —Unbreakable— y bueno, uno que otro fiasco —El último maestro del aire, El fin de los tiempos—del que, felizmente, ha logrado recuperarse. Fragmentado se ve como una notable cinta de suspenso, por lo que recomiendo que la vayan a ver en la pantalla grande. Con suerte, terminarán gritando como locos.

Los dejo con el trailer oficial de Fragmentado. ¡Hasta la próxima!





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