El cine de Edgar Wright


Sebastián Zavala

Asistente de Dirección y Crítico de Cine
Blogger Oficial



Edgar Wright es mi dios. OK, de repente no tanto, pero definitivamente es uno de mis directores favoritos de toda la historia. Amo su estilo visual —rápido, enérgico—, amo la manera en que cuenta chistes e incluye gags en sus películas tan manera tan visual, haciendo uso de técnicas audiovisuales de manera muy divertida, y amo la manera en que ha parodiado y homenajeado géneros cinematográficos como el cine de zombies, el de acción, la ciencia-ficción, y más.

Es por todo esto que estoy ridículamente emocionado por ver Baby Driver (o Baby: El Aprendiz de Crimen, como le han puesto acá), su más reciente producción luego de más de 4 años de ausencia en nuestras pantallas. Se trata de un filme de acción innovador, un thriller musical, por así llamarlo, como ningún otro, que definitivamente no deben perderse si les gusta lo original y lo distinto, pero también lo innegablemente divertido. Yo creo que sus cintas son arte, sí, pero también son entretenimiento puro e inteligente, cine comercial que no subestima a su público.

Pero basta de tanta alabanza. Aprovechando el estreno de Baby: El Aprendiz del Crimen este jueves, les presento un breve repaso por la carrera de Wright, el casi-director de Ant-man, y uno de los cineastas contemporáneos más talentosos que hay. En serio, lo amo. Y eso que no lo conozco. Pero lo conocerá. Algún día. Eso espero.

OK, veamos.

Un puñado de dedos (1995)



Esta es la película menos conocida de Wright, un film casi estudiantil que hizo con unos cuantos amigos, y filmó en blanco y negro. A diferencia de sus películas posteriores, que balancearon muy bien el humor absurdo con el drama muy humano, Un puñado de dedos es más una parodia al estilo de ¿De dónde está el piloto?, con gags y chistes cada dos minutos. Evidentemente no todas las bromas funcionan, pero las que sí, dan bastante risa. Es un comienzo bastante curioso para la carrera de Wright, una película que demuestra su talento y el estilo que manejarían más adelante, a través de una película entretenida, pero extremadamente fallida. Se la recomiendo únicamente a los fanáticos acérrimos del director (como yo, jeje).

Shaun de los Muertos (2004)



Aquí comienza lo bueno, Juntándose con buena parte de su equipo de Spaced, la serie de televisión produjo unos años antes (también deberían verla, es fenomenal), Wright decidió realizar una parodia/homenaje de películas de zombies, especialmente las del gran George Romero (QEPD). ¿El resultado? Shaun of the Dead (o Shaun de los Muertos), una sátira de las cintas de los no vivientes, pero también de las vidas rutinarias de personajes aparentemente antipáticos. Enérgica, hilarante y bastante sangrienta, la película claramente entiende lo que hace que este tipo de historias funcionen en el cine, y por ende las deconstruye de forma genial. Los diálogos son inteligentísimos e hilarantes, y los personajes interactúan de manera genial entre sí. Este sería el comienzo de la Trilogía Cornetto, tres películas vinculadas temáticamente (y a través de repartos similares), mas no directamente (en todas, un personaje come un helado Cornetto, de ahí el nombre que les pusieron).

Hot Fuzz (2007)



Hot Fuzz es mi película favorita de Edgar Wright, de eso no hay duda. Así como Shaun de los Muertos es un homenaje-parodia de las películas de zombies, Hot Fuzz hace lo mismo con el cine de acción, especialmente con el estilo visual de cineastas como Michael Bay o Tony Scott (QEPD). Sí, es un poquito larga, pero fuera de eso, no me puedo quejar mucho sobre esta película. La he visto infinidad de veces, y seguiré haciéndolo hasta el fin de los tiempos. Es hilarante, es emocionante, realmente logra que uno se conecte con los personajes, y satiriza de manera espectacular lo exageradas e hiperactivas que pueden ser las películas de acción Hollywoodenses, referenciando directamente producciones como Point Break, de Katherine Bigelow, o Bad Boys II, de Bay. El diálogo es increíble —hay tantas líneas memorables y repetibles — y el humor nunca cansa. Mírenla, en serio. Se divertirán de lo lindo, y si saben de cine de acción, la apreciarán aun más.

Scott Pilgrim contra el mundo (2010)



Scott Pilgrim contra el mundo es la mejor película de videojuegos estrenada hasta ahora… a pesar de estar basada en una novela gráfica, no un juego. Esto se debe a que replica el estilo visual de un juego a la perfección, haciendo uso de gráficas y efectos especiales de manera casi perfecta para contestar una pregunta que, posiblemente, muchos nos habíamos hecho antes: ¿qué pasaría si la vida real fuese como un videojuego? Sí, el personaje de Scott (Michael Cera) no cae bien hasta el final, y sí, el desenlace alterno es, para muchos, mejor que el que quedó, pero en general se trata de una película divertidísima, irreverente y muy original, que estoy seguro le gustará mucho a aquellos que, como yo, se consideren geeks, y disfruten mucho del cine, los cómics, y obviamente, los videojuegos. Es hilarante, hiperactiva, y visualmente espectacular, pero nunca se convierte en un show de efectos innecesarios o descontextualizados. ¿Qué más podríamos querer?

El fin del mundo (2013)



Debo admitir que de la Trilogía Cornetto, esta es la que menos he visto, y por tanto, es el filme con el que tengo una menor conexión emocional. Sin embargo, igual no puedo dejar de recomendar El fin del mundo. Esta vez, Wright se dedicó a deconstruir el cine de desastres y de ciencia ficción, y lo hace de manera sublime. Además, logra insertar una historia de amistad muy humana, y una costumbre que quizás no es muy popular acá, pero que forma parte de la cultura popular en otros países: el Pub Crawl. Intensa y visualmente espectacular (estamos hablando de ciencia ficción, después de todo), El fin del mundo es, posiblemente, la menos hilarante de las tres películas, pero igual sirve como un cierre genial para estapseudo-trilogía. Si saben de este tipo de cintas, o si son fanáticos de la ciencia ficción o del cine de desastres, simplemente no se la pueden perder.

Baby: El Aprendiz del Crimen (2017)



Lo cual me lleva a su más reciente: Baby Driver. Si no saben mucho del concepto, aquí va: AnselElgort (Bajo la Misma Estrella) interpreta a Baby, un chofer de criminales que tiene que estar escuchando música todo el tiempo, y que por ende es el mejor en su trabajo. El chiste de la película es que acá secuencia de acción, cada persecución en carro, y cada movimiento que hace Baby, está construido al ritmo de la música que se encuentra escuchando en ese momento. Se trata de un truco fascinante que le otorga una energía distinta a la película, un ritmo que pocas veces se ha visto en el cine, y menos en una producción comercial de acción y persecuciones. En pocas palabras, eso una cinta de Edgar Wright al 100%, y una película que definitivamente no se deben perder. ¡Estoy demasiado emocionarlo por verla!

Mi dios



Como se deben haber dado cuenta, Wright tiene una carrera ejemplar, es un director con un estilo muy marcado que sabe bien lo que hace, tanto a nivel audiovisual como a nivel de guion y de dirección de actores. Les RUEGO que vayan a ver Baby Driver al cine; se trata de una película realmente única, que logrará emocionarlos y dejaros con la piel de gallina sin ser pretenciosa o innecesariamente complicada. Necesitamos que Wright siga haciendo películas grandes a su propio modo. Y si pueden, chequeen sus películas anteriores (especialmente Hot Fuzz). ¡No se arrepentirán!

Los dejo con el trailer oficial de Baby: El Aprendiz del Crimen. ¡Hasta la próxima!





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