El cine de Duncan Jones


Sebastián Zavala

Asistente de Dirección y Crítico de Cine
Blogger Oficial



A pesar de no tener una carrera demasiado larga, Duncan Jones se ha ganado el cariño tanto del público como de la crítica al dirigir películas de género interesantes e inteligentes. Es precisamente gracias a esa popularidad, y al hecho de que siempre fue fanático de los juegos, que fue llamado para dirigir la adaptación cinematográfica de Warcraft, la cual se estrena este jueves en todos los cines.

Es por ello que me gustaría aprovechar la ocasión para revisar, brevemente, el cine de Duncan Jones, hijo del gran y fallecido David Bowie, y uno de los directores de ciencia ficción más interesantes del momento.

Whistle (2002) - Cortometraje



Jones comenzó su carrera de manera similar a muchos otros directores: con un cortometraje. Whittle nos cuenta la historia de un sicario ultra tecnológico (interpretado por Dominic Mafham) que se involucra en la vida de una de sus víctimas. No se trata de una trama particularmente original, pero funciona gracias a la manera en que la presenta Jones. Los efectos visuales son mínimos pero efectivos, el uso de aparatos y artilugios complejos hace que la película se sienta verosímil, y la banda sonora es casi perfecta, acentuando las emociones correctas en cada escena. Se trata de un primer trabajo que demuestra el gran potencial de Jones, el cual se vería plasmado en sus cintas posteriores.

Pueden ver Whistle como parte del material extra en el DVD de….

Moon (2009)



El primer largometraje de Jones sigue siendo el mejor. El siempre subvalorado Sam Rockwell interpreta a Sam Bell, un astronauta que tiene un contrato de tres años con Lunar Industries, empresa que lo ha puesto como único miembro del personal de una base lunar. Su trabajo es cosechar y mandar helium-3, un combustible, a la tierra. Sus únicas interacciones son con GERTY, la computadora que lo ayuda con sus necesidades diarias. Y después de casi tres años aislamiento, Bell comienza a alucinar, lo cual empeora después de un pequeño accidente.

Moon es una gran demostración de lo que se puede hacer con recursos limitados. Se trata, básicamente, del show de Rockwell, quien carga la película sobre sus hombros y nos entrega una actuación formidable. Pero Jones también se luce, dirigiendo a su protagonista de manera perfecta, y otorgándole un look muy vistoso a la película a pesar de haber trabajo con un presupuesto bajo. De hecho, muchos de los efectos visuales del filme fueron hechos con maquetas en vez de imágenes digitales, y se ven realmente bien. Inteligente, entretenida, y llena de sorpresas, Moon es una cinta de ciencia ficción que se basa en ideas y no en batallas con lásers o monstruos espaciales, un tipo de producción cada vez menos común en un Hollywood poco original y dependiente de remakes y franquicias famosas.

Código Fuente (2011)



El segundo largometraje de Jones no logró superar al primero, pero igual es una cinta de ciencia ficción astuta y entretenida. El siempre intenso Jake Gyllenhaal interpreta a Colter Stevens, un soldado que despierta en el cuerpo de otra persona y que descubre que es parte de un programa experimental del gobierno desarrollado para encontrar una bomba en un tren. ¿El problema? Solo tiene ocho minutos para cumplir su misión. ¿Su ventaja? Cada vez que falla, despierta en el mismo lugar y en el mismo cuerpo, con una nueva oportunidad para salvar a todos los pasajeros del tren, incluyendo a Christina Warren, interpretada por Michelle Monaghan.

Código Fuente podría compararse con el clásico de Bill Murray, Groundhog Day, ya que en ambas películas tenemos a un protagonista que tienen que vivir la misma situación una y otra vez. Pero es ahí donde acaban las similitudes, y no solo porque la cinta de Harold Ramis es muy superior a la de Jones. Mientras que Groundhog Day analiza las consecuencias psicológicas de vivir el mismo día una y otra vez a través del humor y de lecciones aprendidas por su protagonista, Código Fuente se concentra más en la trama y en la resolución de problemas. Sí, la relación entre Stevens y Warren funciona, pero aquí lo importante es ponerle un pare a la bomba y salvar vidas. El filme es emocionante, inteligente, y está muy bien actuado, pero lo más importante es que demostró que Jones es capaz de construir un filme muy entretenido con un presupuesto más alto, sin sacrificar el contenido temático de sus historias.

Warcraft (2016)



Warcraft es un proyecto muy personal para Jones. Es un fanático de los juegos, por lo que se trata de una película que ha querido hacer por años. El filme se desarrolla en el pacífico reino de Azeroth, el cual está a punto de involucrarse en una guerra con una colonia de orcos, quienes se están escapando de su mundo para colonizar otro. Un portal se abre para conectar ambos mundos, y dos héroes (Anduin Lothar, el humano, interpretado por TravisFimmel, y Durotan, el Orco, interpretado por TobyKebbell) se encontrarán en medio del conflicto.

Cuando Jones fue contratado como director del proyecto, Blizzard ya tenía un guión aprobado, pero Jones lo modificó para que pueda contar una historia más balanceada entre las dos facciones principales de este mundo, la Horda y la Alianza. Y una vez que el rodaje comenzó, el joven director utilizó todos los recursos que pudo para realizar un filme verdaderamente espectacular.

De hecho, la filmación (la cual se llevó en Vancouver, Canadá) demoró 123 días. Todos los orcos fueron creados digitalmente e interpretados a través de captura de movimiento. Y la cinta pasó por veinte meses de postproducción, necesarios para crear a los arcos, los poderes de los magos, las vistas panorámicas, y otros efectos especiales. Warcraft es una de las películas más espectaculares a nivel visual de los últimos años, por lo que al menos promete no decepcionar en ese sentido.

¡Por la Horda!



No se olviden que la cinta se estrena este jueves. Estoy seguro que la mayoría de fanáticos de los juegos (tanto Warcraft como el MMO, World of Warcraft) estarán satisfechos con lo que Jones ha logrado plasmar en la pantalla grande. Ojalá también logre satisfacer a aquellos que, como yo, jamás han jugado alguno de los títulos desarrollados por Blizzard.

Los dejo con el trailer de Warcraft. ¡Hasta la próxima semana!





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