Todo lo que necesitan saber sobre Terminator


Sebastián Zavala

Comunicador Audiovisual y Fotógrafo
Blogger Oficial

¡Terminator Génesis ya está en nuestros cines! Me imagino que ya la habrán visto… ¿no? Y si no lo han hecho, ¿qué esperan? Se trata del regreso del grande y único Arnold Schwarzenegger como uno de sus personajes más famosos e icónicos, y una suerte de homenaje a las dos películas originales escritas y dirigidas por James Cameron.

Y hablando de las películas originales… si es que todavía no han ido a ver Génesis, pues están de suerte, ya que en este nuevo artículo encontrarán todo lo que necesitan saber sobre las películas anteriores para que no se sientan perdidos a la hora de ver esta nueva aventura. Claro que, si ya han visto el resto de la saga, no tienen que leer esto. Pero quién sabe, quizás se enteren de algo nuevo, así que quédense por aquí a ver qué pasa.

En fin, estas son todas las películas del mundo Terminator:

Terminator (1984)


La película que lo comenzó todo. Un joven James Cameron tuvo la idea de crear una historia sobre un robot que venía del futuro, pero lamentablemente no tenía mucha plata para hacerlo. ¿So solución? Hacer que el robot parezca humano, y justificar su apariencia diciendo que, para viajar en el tiempo, la máquina solo acepta tejido humano, razón por la cual el androide está cubierta de ello.

Esto, junto con el perfecto casting de Arnold Schwarzenegger como el robot asesino y las emocionantes escenas de acción y suspenso sublimemente dirigidas por Cameron, hacen que Terminator sea todo un clásico moderno. El filme nos cuenta la historia de Sarah Connor (Linda Hamilton), una chica común y corriente que de pronto está siendo perseguida por el Terminator, un robot que ha venido del futuro para matarla. ¿Por qué? Porque Sarah resulta ser la madre del futuro líder de la resistencia contra las máquinas, John Connor. Resulta que muy pronto se activará el programa Skynet, el cual le dará consciencia a todas las máquinas alrededor del mundo, y hará que comience una sangrienta guerra entre robots y humanos. Las únicas esperanzas para la humanidad son Sarah y su futuro hijo.

Pero felizmente la chica no está sola. Precisamente para salvarla, John manda al soldado Kyle Reese (Michael Biehn) al pasado. Lo interesante que Kyle y Sarah terminan enamorándose, lo cual hace que Kyle termine siendo el padre de John… pero Kyle es un soldado que pelea con John el el futuro, y su padre en el pasado… aaaahhh, ya me está comenzando a doler la cabeza. ¡Malditos enredos del viaje en el tiempo!

En fin, muy aparte de estas complicaciones, la película tiene de todo: acción, terror, música memorable, peinados gigantes de los 80s, e incluso una escena candente que, para variar, está 100% justificada por la trama de la película. Sí, quizás los efectos especiales no sean los mejores, pero si eso no les fastidia, creo que se pueden divertir bastante con esta cinta.

Además, teniendo en cuenta lo importantísima que es esta primera aventura para poder entender Terminator Génesis, creo que no deberían salteársela, ¿no creen?

Terminator 2: El día del juicio final (1991)


Quizás la más famosa de la saga, y definitivamente la mejor. Terminator 2 es más grande, más emocionante, más revolucionaria y más emotiva que su predecesora. Además, trajo consigo varias sorpresas: esta vez, ¡el Terminator es bueno! ¡Y tiene que pelear contra otro robot mucho más fuerte y moderno! ¡Y Sarah es una heroína de acción musculosa y traumada!

Al haber fallado en su pasado intento de matar a Sarah, esta vez las máquinas del futuro tratan una nueva estrategia: mandan al T-1000 (Robert Patrick), un robot que puede transformarse en metal líquido y cambiar de forma, a la década de los 90 para matar a un adolescente John Connor (Edward Furlong) y ahora sí asegurarse de que nunca se convertirá en el líder de la resistencia. Pero, nuevamente, el Connor del futuro toma cartas en el asunto para evitar que esto suceda, y manda a un T-800 reprogramado (el bueno Arnoldo) para protegerse a sí mismo y a su madre.

La trama es similar a la de la primera película, pero con suficientes diferencias como para que no se sienta repetitiva. Además, la cinta es mucho más grande en escala, con escenas de acción más impresionantes, y un primer uso de efectos especiales por computadora revolucionaros para su época, los cuales siguen viéndose realmente bien hoy en día. (En serio, ver como el T-1000 se convierte en metal líquido nunca dejará de gustarme.) Es mejor que la primera cinta, de eso no hay duda, e incluso ha hecho llorar a más de uno con su final emotivo e inesperado (¿quién diría que uno se pondría lacrimógeno con una película sobre robots asesinos del futuro?)

Terminator 2 fue la película que terminó de llevar a Arnoldo al estrellato. De hecho, su salario por esta cinta fue de 15 millones de dólares (ala mm—), lo cual, considerando que solo dice 700 palabras en la película, quiere decir que ganó $21, 429 por palabra. “Hasta la vista, baby” costó $85,716. Así cualquiera, ¿no?

Terminator 3: La rebelión de las máquinas (2003)


Más de diez años después del éxito de la segunda película, y después de muchos rumores e intentos fallidos de desarrollar una nueva historia, se estrenó una de las entregas más divisivas de la saga. A mi personalmente me gusta. Me gusta la presencia de Arnoldo en la película, me gustan las escenas de acción, me gustan los efectos especiales mejorados, me gusta la nueva Terminatrix (y no solo por las razones que de seguro están pensando, jojo) y especialmente, me gusta el final impredecible de la cinta.

Es cierto, T3 no es igual de memorable o inteligente que su predecesora, pero no tenía que serlo, ¿o sí? Si no la comparan tanto a T2 en realidad es una película bastante entretenida e incluso original por partes, por lo que nunca terminaré de entender el odio que se le tiene en algunos círculos.

A estas alturas del partido, ya deben saber, más o menos, de que se trata esta tercera entrega. Las máquinas mandan esta vez a su robot más avanzado, la T-X, para matar a John Connor (Nick Stahl) cuando es ya un adulto. Y como se deben imaginar, la resistencia manda, nuevamente, a un T-800 (el invencible Arnoldo) para protegerlo. Sin embargo, esta vez no tenemos a Sarah (murió de leucemia fuera de pantalla, uno de los pocos aspectos de la película que no me gustaron); más bien, John estará acompañado por Kate Brewster (Claire Danes), su futura esposa.

La verdadera razón por la cual deberían ver esta película es Schwarzenegger. T3 fue la primera entrega en no ser dirigida o escrita por Cameron, por lo que sufrió un poco en cómo se desarrolló su trama, pero quien no sufrió en lo absoluto fue el T-800. El personaje de Arnoldo sigue siendo igual de carismático y divertido que siempre, y aunque algunos momentos chistosos no siempre funcionan, él es la razón por la cual esta película me parece incluso mejor que la cuarta (y la razón por la cual estoy emocionado por Génesis.) Y bueno… también están las impresionantes secuencias de acción (hay una persecución particularmente bien lograda) y el inesperado final que mencioné antes.

Terminator: La Salvación (2009)


Terminator: La Salvación es la única película de la saga en no contar con la presencia del buen Arnoldo, y por ende mi menos favorita. Ahora, no estoy diciendo que sea una mala película… pero en serio, ¿cuál es el punto de ver una película de Terminator si no va a salir el Terminator? (Sí, sí, yo sé que el personaje sí sale, pero ver a un Arnoldo digital no es lo mismo que ver al verdadero.) De hecho, Génesis prácticamente ignora esta película… por algo será, ¿no?

Ahora, no todo es malo. De hecho, la premisa de la cinta es bastante interesante: nos situamos en el comienzo de la guerra contra las máquinas, y esta vez John Connor es interpretado por el talentoso Christian Bale (sí, el mismísimo Batman.) De hecho, la mayoría del casting de la película es casi perfecto: Anton Yelchin interpreta impecablemente a Kyle Reese; es casi como si Michael Biehn (quien ahora, obviamente, es viejo) hubiese regresado en el tiempo, y Helena Bonham Carter le agrega algo de clase a la cinta. Sam Worthington (sí, el pata de Avatar) es el verdadero protagonista de la película (Marcus), y aunque no hace un mal trabajo, tampoco me fascinó.

En fin, si hay alguna razón por la cual deberían ver esta película, es porque es muy diferente a sus predecesoras: se desarrolla en una sola línea temporal, nos presenta una diferente visión de la guerra futura contra las máquinas, y tiene más batallas y más acción que las anteriores. Además, me gustaron las variadas referencias a las películas anteriores (el truco con escopeta que le enseña Marcus a Kyle Reese, las zapatillas Nike que usa Kyle, la manera en que John obtiene su cicatriz facial) y los efectos especiales. Es divertida… pero no se siente mucho como Terminator.

Pero bueno, en realidad la película se hizo más famosa por la grabación de Christian Bale insultando y gritándole al director de fotografía. Fue un momento oscuro en la carrera de Bale… y siendo honestos, también en la historia de la franquicia de Terminator.

¿El futuro?


Pero eso no importa, porque ahora tenemos a Terminator Génesis en el cine, película que homenajea a las primeras dos entregas, que resetea la línea de tiempo de la historia, que nos trae de vuelta al buen Arnoldo, y que nos presenta a una Sarah Connor interpretada por Emilia Clarke… ¡sí, la mismísima Madre de Dragones de Juego de Tronos! Es una película que está haciendo muchas cosas, y definitivamente una película que no se deben perder.

Los dejo, entonces, con el trailer de la película (ojo, no el más reciente; considero que malogra demasiadas sorpresas de la trama, y creo que es mejor que vayan a ver la cinta sabiendo lo menos posible) y no se olviden de ir a verla al cine…. ¡Terminator está de vuelta!




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