Las mejores comedias para adultos


Sebastián Zavala

Asistente de Dirección y Crítico de Cine
Blogger Oficial



No, no me refiero a ESE cine para adultos. Con “comedias para adultos” me refiero a producciones que, en la mayoría del mundo, pero particularmente en el país donde fueron hechas, fueron clasificadas como para mayores de 18 años. Son películas contienen desnudos, malas palabras, violencia, o cualquier otra clase de vulgaridades que podrían ser inapropiadas para los más pequeños de la casa, pero que también podrían resultar en productos finales verdaderamente hilarantes y chocantes.

Es por todo eso que esta semana les presento mi lista de lo que son, para mi, las cinco mejores comedias para adultos jamás hechas. Como siempre, consideren que se trata de una lista completamente subjetiva, por lo que si no encuentran alguna cinta que hayan disfrutado… ¡pues no dejen de sugerirla en la sección de comentarios de nuestras redes sociales! (Es más, puede que ni la haya visto, uno nunca sabe).

Pero bueno, veamos lo que tengo para recomendarles.

5. 21 Jump Street (2012)



21 Jump Street es una de las comedias más divertidas de los últimos tiempos. Basada en una serie de televisión protagonizada por un joven Johnny Depp —quien tiene un genial cameo en esta nueva versión—, se trata de una película totalmente autoconsciente, que se burla de los clichés de los remakes y las adaptaciones mal hechas, e incluso de los estereotipos presentes en las películas policiales (sí, Ice Cube sabe que es un estereotipo andante; solo no te metas con el Jesús coreano). Hilarante, inteligente, y hasta emocionante por momentos, se trata de una de las adaptaciones más originales que se hayan hecho, similar en espíritu a su fuente de inspiración, pero suficientemente distinta como para no sentirse como un producto cínico hecho únicamente por el dinero. Ah, y lo mejor es que tiene una secuela que, a pesar de no sentirse igual de fresca, es incluso más graciosa.

4. Office Space (1999)



Cualquiera que haya tenido un monótono y aburrido trabajo de oficina puede identificarse con Office Space, una película que transmite con resultados muy graciosos la sensación de ir cada día a la oficina para hacer lo mismo, rodeado de gente odiosa, contribuyendo a una compañía que, probablemente, ni siquiera sepa quién eres o lo que hace. Y ni hablar del tráfico —pasar todos los días por carreteras llenas de autos contaminantes para llegar al aburrido trabajo no podría ser más frustrante. Puede que Office Space suene como un filme deprimente —y siendo honesto, hasta cierto punto, lo es—, pero es precisamente porque presenta situaciones y temas con los que uno se puede identificar tan fácilmente, que resulta tan divertida. No se trata de una comedia tonta y sin contenido; tiene mucho qué decir sobre como funcionaban los trabajos de oficina a finales de la década del 90, sobre el supuesto sueño americano y lo que se supone la gente quería lograr a través del sistema capitalista. Lo peor es que sigue siendo igual de relevante hoy en día; pero felizmente, también igual de graciosa.

3. Una Guerra de Película (2008)



Puede que algunos consideren a Una Guerra de Película como una comedia gringa más del montón, pero a mi parecer, clasificarla de esa manera significaría subestimarla de manera casi descarada. Una Guerra de Película está llena de chistes escatológicos, malas palabras y otras obscenidades, es cierto (incluso un par de escenas medio sangrientas, que en realidad son tan exageradas que dan más risa que asco), pero a nivel narrativo y de personajes, es más que nada una sátira del sistema Hollywoodense, de la manera en que producen sus grandes película y alimentan el ego de sus estrellas millonarias. El papel de Robert Downey Jr., quien hace de un actor australiano “de método” que se somete a una operación para parecer afroamericano y poder interpretar un papel en una película, es la máxima representación de esto. Y sí, Downey Jr está formidable, pero el resto del elenco también; no olvidemos, por ejemplo, a Tom Cruise, irreconocible como un obeso ejecutivo de Hollywood. Y por favor no se pierdan los trailers falsos antes de la película; Satan’s Alley es un “drama” por el cual definitivamente pagaría para ver en la pantalla grande.

2. El Gran Lebowski (1998)



El Gran Lebowski es una de esas películas que pasaron sin pena ni gloria por los cines, pero que encontraron un mayor éxito en el mundo de los VHS y los DVDs. La comedia de los Hermanos Coen es simplemente genial, una historia algo absurda sobre un hombre flojo que quiere su alfombra de vuelta, pero también una meditación sobre lo que significa ser un hombre en la sociedad norteamericana, sobre la amistad, el heroísmo y… el bowling. Jeff Bridges es genial como el Dude, John Goodman es intimidante como su compañero de bolos, Walter Sobchak, y John Turturro es hilarante como EL Jesus Quintana. ¿Mencioné, además, que el filme también cuenta con la participación de grandes talentos como Julianne Moore, Peter Stormare, Steve Buscemi, Philip Seymour Hoffman, Sam Elliot, y David Thewlis? Un gran reparto para una gran comedia, ocasionalmente vulgar, pero ridículamente entretenida.

1. Hot Fuzz (2007)



Debo admitir que soy un de los más grandes fanáticos de Edgar Wright, cineasta británico de mucho estilo, un director que nos ha traído algunas de las comedias más memorables de los últimos años. Shaun of theDead es una gran sátira del cine de zombies Y de la monotonía de la vida pueblerina; At World’s End se burla de manera brillante de las cintas apocalípticas Hollywoodenses, y Scott Pilgrim contra el Mundo es una oda a los videojuegos, los hipsters (aunque también se burla de ellos) y la búsqueda del valor. Pero mi película favorita definitivamente es Hot Fuzz, un gran parodia de las películas de acción estilo Michael Bay, brillantemente escrita, constantemente hilarante, memorable por donde se le vea (créanme, puedo citar el guión casi entero), y actuado a la perfección por su gran reparto, en el que resaltan, evidentemente, sus protagonistas: Simon Pegg y Nick Frost. Sí, es algo sangrienta por momentos —exageradamente sangrienta, ya que es una sátira, pero igual— y podría resultar larga para algunos, pero el resultado final es uno de los filmes más inteligentes y divertidos de los últimos tiempos. Y es por todo esto que, para mi, es la mejor comedia para adultos que se haya hecho hasta el momento. (¡No puedo esperar a que se estrene la nueva película de Wright, Baby Driver, ahora en setiembre!)

Los niños no se reirán con estas



Hay comedias que son capaces de ir un poco más allá, que utilizan cierto tipo de humor que los más pequeños de la casa no comprenderán, o que simplemente todavía no debería ver o escuchar; cuando están bien hechas, estas películas pueden resultar ser verdaderamente hilarantes, y estas cinco películas que presento son la prueba máxima de ello.

Si están con ganas de ver algo un poco más maduro, quizás en algunos casos un poco más sucio, pero de la más alta calidad, pues elijan cualquiera de estas cinco cintas, ¡y mírenla! Les aseguro que no se arrepentirán (especialmente ahora que se estrenan cada vez menos comedias de calidad en la pantalla grande…)

¡Hasta la próxima semana!



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